STATEMENT


La tragedia y el humor han sido circunstancias profundamente sentidas en la sociedad y desde hace mucho tiempo fuentes de inspiración artística. La frecuencia de tales inspiraciones, así como su valoración social, han estado fuertemente influenciadas por los testimonios de diferentes sujetos y la orientación de los códigos culturales, que cada artista ha empleado para materializar la búsqueda incesante de la felicidad y los problemas que sorteamos en la cotidianidad.

En el análisis de estas relaciones la obra de Iván Navarro nos coloca ante un escenario donde confluyen un sin número de historias que señalan el derrumbe social, la recuperación de la memoria y su nostalgia ancestral, como también, la transformación acelerada de la sociedad justificada por la conquista del placer.

ARACATACA, MI SANGRE, ME GUSTAN LOS SOFÁS, QUE FILO, SOY VOYERISTA.


Quería tan sólo vivir lo que tendía a brotar espontáneamente de mí ¿Por qué había de serme tan difícil?

Demian - Hermann Hesse


La gran propuesta de Hesse consiste en descubrir al hombre que hay detrás de cada acontecimiento, a la persona de carne y hueso afectada por los vientos de la realidad.

Según ésta ética el arte puede ser testimonio, no únicamente de lo que fui sino de cómo soy, qué deseo, cuáles son mis miedos y frustraciones. Como prueba de lo anterior les propongo visitar la exposición para ver lo que estoy sintiendo y pensando a cerca del hogar, del amor y del placer. Los invito a alimentarse con historias sustanciales, donde mi suerte puede significar el destino de muchos. Hablemos sobre la materia activa y cotidiana para reconocernos en las tensiones secretas con el deslumbramiento de quien las está viviendo por primera vez.


Iván Navarro 2017

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MENTIRAS Y VERDADES


Mentiras y verdades es una exposición de caricaturas cuyo tema es el medio del arte colombiano y sus protagonistas. La exposición se mueve entre el rumor, el mito, y la enorme necesidad de reírnos de nosotros mismos. Las situaciones presentadas por Navarro, envuelven a artistas, galeristas, críticos de arte, curadores, profesores de arte, amigos, todos presentados en situaciones testificadas por el artista. La verdad, la mentira, el rumor, la sorpresa, el desconcierto, la burla, el cinismo y el descaro, la ingenuidad, la indolencia, la tacañería, los celos, la hipocresía y la rabia, hacen parte de esta exposición. En esta danza que todos bailamos, en esta comedia de la que quizá nadie se salve nos reconocemos. En este sueño de la razón, Navarro ocupa el lugar del testigo, que participa activamente en su realidad social, y lo hace con humor incluso burlándose de sí mismo, de sus verdades y sus mentiras.

(Los personajes y hechos retratados en esta exposición son completamente ficticios. Cualquier parecido con personas verdaderas, vivas o muertas, o con hechos reales es pura coincidencia.)


Santiago Rueda 2017

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REC


El deseo de mirar la intimidad de otros, como el deseo de esos otros por hacerla publica, es el origen de esta serie de dibujos, donde Navarro asume la posición del Voyeur, estableciendo por un lado, una mirada omnipresente que registra el acto sexual y decide que plasmar en su obra y por otro, como interprete de una imagen compartida al convertirla en dibujo.

En la creación de esta serie, el artista toma decisiones estéticas como el uso del alto contraste y el fondo rojo, emulando lo prohibido, lo grotesco, lo sado y lo gore, asimismo, se nutre del acervo del cine porno, apropiándose de encuadres, planos e iluminaciones propias de este tipo de narrativa audiovisual, que sumado a una intención de resaltar ciertas partes del dibujo, señala puntos de tensión y foco, los cuales recaen sobre objetos, vestuarios o cuerpos para así extraer la esencia del acto sexual en un solo fotograma.

Los contenidos eróticos y una estética minimalista, han sido recurrentes en la obra del artista, sin embargo, con el paso del tiempo, se evidencia una depuración en su lenguaje que le permite ser contundente en su propuesta plástica, poniendo en manifiesto una sexualidad no convencional dentro de los parámetros fijados por una sociedad conservadora, planteando el lugar del arte como un escenario transgresor que permite reconocer una parte vedada pero mas común de lo que se cree.


Ricardo Moreno 2016

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DELIRIO DE DIBUJOS / DIBUJOS DE DELIRIO


A Iván Navarro le encantan los dramas y los entuertos ajenos. Como un cazador, siempre está atento a la noticia extraña, a la nota singular o al tipo raro. Primero escucha, luego pregunta y anota detalles; para después ponerse en la tarea de dibujar lo que le ha sido narrado. En la serie titulada “Mordiendo Polvo” dibujó los problemas de los demás, y en “Culebrones“ hizo lo propio con un conjunto de sueños frustrados, de deseos idos al traste. Está claro que la tragedia ajena lo atrae. Pero no como a un morboso; sino como a un terapeuta, digamos. Porque, primero Navarro impulsa al otro a hablar del hecho, a sacárselo del pecho; y luego transforma esas narraciones enrarecidas y turbias, en imágenes cuidadosamente realizadas, coloridas, llenas de humor.

Cual dibujante de retratos hablados, Navarro transforma la narración oral en dibujo. Y nos presenta lo que no pudo ser documentado porque sólo existe en el recuerdo; o como en esta serie titulada “Delirio”: por ser una alucinación que habita en la mente del otro. De tal manera, este conjunto de disparates aquí exhibidos da cuenta de lo escandaloso, lo raro, lo trágico, lo gracioso, sosteniéndose en lo subjetivo, en lo que es pura ilusión.

Así, estas ilustraciones demenciales, realizadas con tanta disciplina y cuidado a la manera de los personajes hieráticos y simplificados de la antigua iconografía medieval (quizás por eso nos golpean tan duro); ponen en tela de juicio la veracidad de cualquier documento y la misma ética del periodista o del historiador (ya sabemos que la historia oficial la cuentan los que ganan, la noticia la arman quienes tienen los medios y los delirios, pues los conoce únicamente quien delira). Por tanto, este proyecto es en sí mismo puro desvarío. Como un juego de teléfono roto a partir de un sonido sin sentido. Y al estar liberado de todo compromiso con lo “real”, se potencia en cuanto a dibujo, en cuanto a representación. Es como un sueño: absurdo, inquietante, subjetivo y conmovedor.


Humberto Junca Casas 2015

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CULEBRONES


Culebrones es un recuento de ochenta y seis dibujos realizados a partir de diferentes anécdotas confesadas o libremente inspiradas de los aforismos dejados cotidianamente en Facebook.

Articulada en un libro de dos capítulos Mordiendo polvo y Echando globos, la obra ambiciona conjuntamente, tanto un cuestionamiento en torno a la conquista y definición de nuevos modelos de existencia, como una reflexión alrededor del valor de uso del dibujo. Iván Navarro plantea entonces una estrategia narrativa donde la forma gráfica se configura de forma mnemónica, en el sentido que niega todo régimen ilustrativo o contemplativo de la imagen.

A la verticalidad usual de las exposiciones gráficas, Culebrones opone una horizontalidad de la forma expositiva permitiendo un acercamiento particular hacia el dibujo, en la voluntad de substituir al tiempo de la percepción fortuita de la obra, el de la lectura atenta de la imagen; entendida como ejercicio de concentración y revelación del carácter volátil del recuerdo.


Julien Petit 2012

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IDENTIDADES EN FUGA


Identidades en Fuga es un proyecto en curso, que desde el año 2006 hasta el día de hoy ha recopilado 215 retratos dibujados por varios miembros de la Corporación de Dibujantes del Barrio las Nieves, de la ciudad de Bogotá. Cada uno de los retratos tiene la característica particular de haber sido abandonado por laS personas que aparece retratadas; por esto, las imágenes se encuentran editadas en su parte inferior con una fecha específica de desaparición catalogada con el mes y el año.

Al estar la edición desprovista de nombres propios olvidados por el paso del tiempo, el anonimato se constituye en una directriz que interroga la identidad del retratado. Esto con la única finalidad de recrear un punto de encuentro en que el individuo pueda llegar a reconocerse o reconocer a los demás, rescatando del anonimato a las personas retratadas que está observando.

Por último, la divulgación del proyecto se plantea como una estrategia de búsqueda de las personas que un día tomaron la decisión de no reclamar su retrato, y también como un espacio de reflexión con el que se busca dejar un interrogante abierto entorno a las futuras desapariciones, manifestadas por la presencia de los dibujantes, quienes siguen elaborando los retratos en tiempo real.

Dibujantes
Jesús Evelio casas, Fabio Kanizales, Elkin Gómez, Claudia Kanizales, Roguer Velásquez, Norberto López, Elver Linares, Cesar Silva, Miguel Cañón y Ronal Herrera.

Iván Navarro. 2008

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LLUVIA DE POLEN


La ciudad es una totalidad, pero cada uno de los barrios que la conforman es singular, la historia que los formó y las clases sociales que los habitan les dan características propias y particulares. Sin embargo, hay un distanciamiento entre el barrio y su comunidad agravado por la falta de compromiso con este, que permite en muchos casos agredirlo. Contrarrestar este desapego, recuperar su paisaje y sobre todo su sentido de lugar, es también recuperar hábitos no del todo perdidos. En este contexto Lluvia de Polen busca reconstruir a partir del dibujo los ante jardines deteriorados por el abandono para reconciliarnos con dos de sus aspectos más importantes; su capacidad de errancia y contemplación.

Iván Navarro 2012

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OJO POR OJO


¿Qué papel juega la rivalidad en la diferenciación de nuestros roles? Ojo por ojo responde a esta pregunta mediante una serie de venganzas configuradas a partir del dibujo. Esto con la intención de representar el rol de victimario ejerciendo la hostilidad bajo una lógica guerrera que rechaza cualquier tipo de oposición y diferencia: el que no está conmigo está contra mí, y el que no está completamente conmigo, no está conmigo. De esta postura se desprende un objetivo fundamental. Se trata de la “voz disidente”, es decir, el que se propone reconstruir con el dibujo el sentimiento que acompaña la aventura imaginada del sometimiento, dejando renovada constancia tanto del pensamiento crítico como de la libre expresión.

En este sentido propongo ir más allá de la evocación formal que identifica la realidad con el relato; propongo ir hacia los códigos informales y subjetivos del dibujo, haciendo significar las venganzas por vía del extrañamiento y la ironía. Esto con el fin de convertir lo trágico en humor para redoblar así la tensión imaginativa, volviéndola crítica y bastión de cuestionamiento.

Ojo por ojo se concibe de este modo como un esfuerzo de conciencia que busca catalogar y grabar la experiencia del odio, teniendo en cuenta los escenarios, los objetos, los personajes y las motivaciones personales que se articulan en cada una de las venganzas. Así, lejos de conducirnos simplemente hacia una reflexión nostálgica sobre la intolerancia, los dibujos están llamados a cumplir la importante tarea de mantener una memoria en estado viviente con el fin de aceptar la diversidad y reconocer las huellas que permanecen en la conciencia del victimario.

Iván Navarro 2013

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CUENTAS Y PENDIENTES
Prólogo del libro Culebrones


Los problemas no faltan. El diente se cae, no alcanza la plata, llueve todo el tiempo, toca hacer esto, queda muy lejos, hay pico y placa, el niño está enfermo, el trancón más horrible, se atrasó el vuelo, ya no alcanzamos, falta inspiración, no llegó la obra, mucha bulla, dolor de cabeza, se cayó el muro, se inundó la calle, el perro se orina, se come la caca, se murió la abuela, los pillaron juntos, se está en el lugar equivocado, el alzhéimer rampante, no leyó bien, se armó la gorda, los vecinos no colaboran, la peinilla no pasa, el colon se irrita, se quedan las gafas, nunca hay sencillo, hay que acabar el texto, no hay tiempo para hacer las cosas como uno quiere. Hay problemas domésticos, sicológicos, filosóficos, fisiológicos, económicos, amorosos, sociales y de orden público. Todo el mundo tiene problemas. Hasta las ostras, que no se meten con nadie, tienen el problema de que se aburren, y de que se las comen. Algunos tienen solución, otros no. “Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges? Y, si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?” reza el adagio popular. Una perla literaria de la superación personal, para seguir con la metáfora del ostracismo. (Las perlas, incidentalmente, son granos de arena que se meten dentro de la concha de las ostras. Un problema pequeño pero muy irritante, se imagina uno, que la ociosa y coqueta ostra convierte en joya a punta de cubrirlo lentamente con capas y capas de nácar.)

Claro, las cosas siempre podrían estar peor, y los problemas hay que verlos como grandes oportunidades para el cambio, y la felicidad no es la ausencia de problemas, sino la posibilidad de salir adelante con ellos. Pero no hay peor instrucción en momentos de crisis, que la de que no hay que lamentarse, sino calmarse. No se aflige uno intencionalmente, como para que encima le digan que eso no conduce a nada.

¿Qué queremos? Queremos más tiempo, más espacio, más libertad, más viajes, más fidelidad, más amor, más placer, más alucinación, más salud, más paisaje, más piscina, más reconocimiento, más ideas, más dibujos. Queremos rock. Y más sexo.

Los problemas son como piedras, los deseos son como humo (o, bueno, como pececitos en un acuario). Es decir, aunque podría uno aprender a caminar sobre ellos, los primeros constituyen una realidad que puede ser pesada, lacerante, aplastante y permanente, mientras que los deseos tienen la intangible ilusión y la belleza de un soplo. Ahora bien, así como un problema puede convertirse, a fuerza de no tenérsele solución al alcance, en el intenso deseo que se resuelva por sí solo, así mismo un deseo muy grande e irrealizable, como una traga maluca no correspondida, puede convertirse con el tiempo en un problema grave. Y como es bien sabido, un problema trae otros problemas. Pero eso es harina de otro costal. Mientras se solucionan los unos o se cumplen los otros, por lo menos se les dibujan. Todo un gesto de amor.

Juan Mejía 2011

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FEO
Prólogo del libro feo


Es innegable que aunque tengamos una imagen de la infancia como un periodo de inocencia y sana jovialidad, algo de esa ingenuidad aparentemente inofensiva se convierte por momentos en una fascinación por lo abyecto, lo asqueroso e incluso lo malvado. Coleccionar insectos, alardear cicatrices, matar pájaros con pistolas de diablos o la cuidadosa ejecución de una broma pesada son pasatiempos que funcionan como puentes entre una supuesta pureza del ser y una fascinación reciente por lo torcido, por la posibilidad de un camino alternativo a las doctrinas parentales que apenas se empieza a descubrir.

Muchos proyectos de Iván Navarro comparten esos impulsos de curiosidad infantil con cierta sonrisa como telón de fondo, una sonrisa que no viene solamente del placer travieso, sino también se siente entre divertida y nerviosa por acercarse a mirar dentro de aquello que es extraño y peligroso, tal vez una sonrisa burlesca que sirve para poder hacer frente a lo que nos confronta tanto que nos hace sentir ignorantes, torpes y frágiles: sonreír para no llorar de miedo.

Este proyecto en específico le apuesta a permitirse malicia y fealdad, pues hay que ser verdaderamente entregado a regodearse en la mala leche propia para realizar una colección tan extensa de las personas feas que uno se va encontrando en la vida. Apuntando con el dedo la tortuosa ausencia de atractivo ajeno, y luego a punta de lápiz dibujando cada arruga, verruga, nariz torcida, ojos bizcos, jorobas, orejas y narices desproporcionadas, el autor utiliza el recuerdo de personas anónimas que se cruza cotidianamente para llevar un atlas cuyo objeto cartografiado es básicamente la repulsión hacia el otro.

La fealdad de esta colección no es homogénea, pues algunos de estos personajes aparentemente poseen defectos faciales congénitos, otros parecieran estar desfigurados por algún accidente del pasado, un tercer grupo debió ser simplemente poco agraciado por la genética.

Sin embargo, aunque la premisa de archivar gente que nos parezca fea en un libro se nos haga política y moralmente incorrecta, también puede ser de alguna manera humilde, pues no solo es un ejercicio de clasificación sino de recordación, casi que de homenaje. Cada uno de los dibujos está hecho con esmero en los detalles, en la particularidad de cada feo y cada fea que los hacen irrepetibles, como copos de nieve. El error, la asimetría, la desproporción y la rareza son finalmente características no solamente de la fealdad sino también de la individualidad, y si uno no es ajeno a la historia del pensamiento, sabrá que a través de los siglos grandes personas solamente han podido encontrar la belleza en aquello que consideran irrepetible. No caiga usted en la trampa de asumir tan rápidamente que este es un libro bully, nada nos dice que el autor no sea feo también, o que de pronto la gente fea le caiga bien, o hasta le guste.

Es innegable que la idea detrás de estos dibujos es particular y sospechosa, dura de digerir, una colección es extraña difícil de situar entre la curiosidad inocente y la malparidez, aunque todo indica que tiene mucho de ambas al tiempo. Este es un libro tan raro que una de sus principales victorias es lograr ser de alguna manera un enigma: ¿Para qué se hizo? ¿Qué significa el hecho que este libro me guste o me disguste? ¿Qué tanto de estos personajes hay en quien los dibuja? ¿Qué tanto de ese dedo señalador del artista hay en mí?

William Contreras Alfonso 2014

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TRAGAS


"Sólo nos ama aquel con quien podemos mostrarnos débiles sin provocar la fuerza"
-Theodor W. Adorno

¿El amor que buscamos se inspira más en el modelo de la media naranja que en el de la pasión? Si, la ausencia de reciprocidad nos distancia y no podemos esperar mucho tiempo un amor no compartido, al igual que los amigos, anhelamos tener unos sentimientos parecidos o, por lo menos, sin excesivas disonancias.

Considerándose como un proyecto al servicio de dicha búsqueda, “tragas” propone retratar desde la calidad reveladora del dibujo las personas que amamos en secreto. Así, cada uno de los dibujos de los cuarenta que conforman esta obra son argumentalmente independientes, pero enlazados entre sí, además de su línea temática, por un montaje basado en el agrupamiento de las personas cuyos sentimientos se reenvían mutuamente.

Finalmente, esta forma expositiva nos invita a participar como actores en la tarea de construir colectivamente nuestros encuentros y a reconciliarnos con esa imagen ideal que habita en la conciencia desde la infancia y con la que nos mantenemos en dialogo permanente: el enfrentamiento amoroso.

Iván Navarro 2014

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Saber Desconocer 43 Salón (Inter) Nacional de Artistas, Colombia.
Entrevistado: Iván Navarro
Entrevistadora: Mariángela Méndez


MM: ¿Cuál es su relación con los talismanes? ¿Le han sido de utilidad en alguna ocasión? ¿Lo han sacado de aprietos?

IN: No creo tanto en el poder que pueda llegar a tener un objeto en sí mismo, creo más en la sensación de seguridad que transmite en situaciones amenazadoras, en la forma como este puede ayudarme a contrarrestar los temores cotidianos. En este sentido me han sido de mucha utilidad.

MM: ¿Cree que al dibujar talismanes se contagia de sus poderes?

IN: Desde el año 2010 cargo en mi billetera dos dibujos pequeños. El primero es un ojo turco que sirve para combatir el mal de ojo, el otro es un trébol de 4 hojas que sirve para atraer la fortuna. Ahora ¿por qué los dibuje en vez de conseguirlos físicamente? porque siento que la ilusión de poder mágico se intensifica más a través de un trazo cargado de deseo.

MM: ¿Puede hablarnos de lo que le interesa actualmente?

IN: Actualmente solo me interesa dibujar lo que resulta de escuchar al otro. Partiendo de esta experiencia dibujo problemas, deseos, secretos, chismes, concretados gracias a la calidad inmediatista y reveladora de este medio.

MM: El tema central del 43 SNA es Saber desconocer. ¿En qué orilla de esta dualidad se siente usted? ¿Por qué?

IN: Si defino mis propuestas desde el acto de escuchar me tengo que ubicar en medio de esta dualidad. Cuando escucho, me cuentan hechos tanto del pasado como del presente, son certezas que me hablan del “saber”. Por otro lado cuando escucho también me cuentan cosas que se quieren o se intuyen para el futuro, esta incertidumbre me remite al “desconocer”.

Publicación en el Libro de Creencias – Tomo II - 2014